FAUSTO GARCÍA RIVERA. Profesor de Batería cubano.


FAUSTO

FAUSTO GARCÍA RIVERA. Profesor de Batería cubano.

(22 de febrero de 1929 – 14 de Julio de 1982)

Mi primer profesor de percusión, en la Escuela Nacional de Arte de La Habana (ENA) fue Fausto García Rivera.

A la edad de 12 años se fue a los EE.UU a estudiar con Henry Adler, famoso profesor norteamericano de batería por cuyas clases pasaron el legendario Buddy Rich y otros famosos.

Después en Cuba alternó su actividad profesional entre la orquesta del Cabaret del Hotel Riviera, el Teatro Musical de la Habana y la enseñanza en diversos conservatorios, todo en la Ciudad de La Habana.

Fausto no era un percusionista completo. Era baterista y no se especializó en otros instrumentos clásicos como la Marimba o los Timbales de orquesta. Nunca lo vi tocar. Yo era un niño y no podía ir a sus actuaciones nocturnas. Los que sí lo vieron, dicen que no era un virtuoso pero conocía muy bien la música americana. Parecía un norteamericano y sentía mucha admiración por el Jazz y otros estilos latinoamericanos. Estaba muy orgulloso de haber estudiado con el mismo profesor de Buddy Rich y de haberlo conocido durante su estancia en Los EE.UU.

En los primeros años de la ENA no habían instrumentos y las clases se de daban en una caja sorda. De vez en vez Fausto llevaba su caja WFL a la clase. Recuerdo que sus manos lucían impecables. Usaba unas baquetas parecidas a las Regal Tip gruesas. Y su libro de cabecera, cómo no! era el Buddy Rich’s Modern Interpretation of Snare Drum Rudiments. A continuación le seguía el Standard Snare Drum Method de Benjamin Podemsky. También nos enseñó los 26 rudimentos de la NARD.

Una vez llevó un xilófono propio a la clase y en él comenzó a enseñarnos algunos ejercicios a partir del Mallet Control for the Xylophone de George Lawrence Stone. Solo había una copia de los libros y en cada clase individual los alumnos teníamos que copiar la lección correspondiente en una libreta de pentagramas y los ejercicios en una libreta de escribir común. No existía la fotocopiadora ni otros medios comunes de hoy.

Como le he dicho a todos mis alumnos (mal dicho!) yo no era muy estudioso. Hacía sólo lo necesario para quedar bien y no tenía claro lo que significaba estudiar música. Pensaba que era una cosa natural porque en mi familia, de padre músico, la música era tan normal como comer o respirar pero de practicar, nada!

Cuento esto porque al pobre profesor nunca lo vi enfadado ni malhumorado y siempre estaba de un magnifico humor. Iba siempre de traje o con saco. ¡Si señor! En Cuba había gente que usaba traje! Y sus lecciones eran claras, divertidas, planificadas y muy bien dosificadas, dadas las limitaciones docentes de la época. Era una alegría ir a sus clases.

Tuvo innumerables alumnos a lo largo de toda Cuba pero principalmente de La Habana. Creo que todos los que estudiaron Batería en esa época pasaron por sus manos. Y tuvo mucho éxito enseñando. Fueron sus alumnos los bateristas Enrique Pla, Ignacio Berroa, Horacio “el negro” Hernández,  Calixto Oviedo, Ernesto Simpson, entre otros, así como percusionistas: Luis Barrera Perea y mi hermano Jorge Valcárcel Gregorio, actualmente titulares en sus respectivas orquestas sinfónicas.

Y probablemente, debido a sus éxitos como profesor, levantó muchas injustas envidias. La antigua lucha, ya al parecer superada, entre lo clásico y lo popular, entre el percusionista clásico y el baterista! Pero yo no recuerdo a Fausto hablando mal de ningún otro profesor de percusión ni menoscabando ningún tipo de música y sí llevándonos en su carro particular a ver algún ensayo de la Sinfónica Nacional o alentándonos a escuchar grabaciones de jazz en un entorno docente muy comprometido con la música clásica.

Quizá, debido a la cruel, inmerecida y temprana enfermedad, no tuvo tiempo de recibir homenajes y su figura ha sido olvidada en los medios oficiales cubanos. Pero en los que fuimos sus alumnos nos quedará el recuerdo del magnífico profesor entusiasta, simpático y buena gente.

Marcos M. Valcárcel Gregorio. Julio, 2009.

11 Respuestas a “FAUSTO GARCÍA RIVERA. Profesor de Batería cubano.

  1. Para mi Fausto ha sido y seguira siendo el Mejor “profe” de todos los tiempos en cuba, a el casi todos los que pasamos por sus manos a ligual que por las manos del ABUELO de todos nosotros Domingo aragu le debemos mucho y como tocamos hoy en dia.
    Calixto.

  2. marcosmvalcarcel

    Un abrazo Calixto!

  3. Fausto es mi primo y como sali de Cuba muy joven no lo pude conocer bien. Pero estoy orgulloso de que fue parte de mi familia

  4. MARGARITA PONCE

    YO TAMBIEN FUI SU ALUMNA EN LA ENA Y DESPUES TRABAJE MUCHOS TIEMPO CON EL EN LA ESCUELA DE SUPERACION IGNACIO CERVANTES.
    ALLI OCUPO EL CARGO DE JEFE DE LA CATEDRA HASTA SU MUERTE.
    DE REPENTE ME VI CONTINUANDO ESE TRABAJO HASTA ENTONCES

  5. Hola Marcos.

    Espero que estes bien. Me encanta esta pagina, tus historias y articulos. Aprendo muchas cosas por aqui………

    Una aclaracion que me desfavorece, pero tenemos que ser honestos con estas cosas. Aqui mencionas mi nombre como uno de los alumnos de Fausto, si escuche hablar mucho de el pero desafortunadamente no lo conoci asi que no tube la misma dicha. Solo el hecho de verlos y escucharlos a ustedes tocar me confirma que Fausto fue un gran profesor y maestro de la percusion.

    Gracias.

    Un abrazo,

    E S.

  6. HE LEIDO QUE NO ERA UN VIRTUOSO, PERO SU TECNICA ERA LA MEJOR. YO FUI SU ALUMNO, DESGRACIADAMENTE POR MUY POCO TIEMPO. SI LO VI TOCAR MUCHAS VECES Y SU SONIDO ERA IMPECABLE, LIMPIO.Y UN SER HUMANO FUERA DE SERIE, MUY MODESTO A PESAR QUE LOS TAMBORES NO TENIAN SECRETOS PARA EL. ME IMAGINO QUE HENRY ADLER SE SINTIO ORGULLOSO DE TENER UN ALUMNO COMO EL. ESTAS EN MI MAS PROFUNDO AGRADECIMIENTO MI QUERIDO PROFESOR. (ROBERTO OVIDE)

  7. No soy percusionista,pero trabaje con el maestro Fausto en mis comienzos profesionales y lo que puedo decir de el que era una persona excelente con unos conocimientos increibles,Fausto me traia ritmos complicados escritos en diferentes formas y me prestaba todas las revistas Down Beat que tenia,muchas veces me dio rides con su carro semi automatico.Cuando murio lo senti muchisimo y no pasa mucho tiempo que yo piense en el,creo que algun dia se le dara el reconocimiento que se merece.Descanse en paz maestro Fausto Garcia….. Alfredo Perez.

  8. Gracias a Roberto Ovide encontré esta importante información sobre el maestro de maestros de la Batería en Cuba, el inolvidable Profe: FAUSTO GARCIA RIVERA, tuve la dicha y el honor de ser su alumno en el Conservatorio “Alejandro García Caturla ” en Marianao, La Habana, Cuba. Además fuimos amigos, era una persona increible de buena y como maestro muy especial, guardo recuerdos de él como sus escritos, figurados, que escribío en mis cuadernos de música que aún conservo,etc. Los mejores Baterías de Cuba pasaron por sus enseñanzas, fue único,era grande como profesor, músico y ser humano.
    Gracias te doy Roberto por hacerme recordar a este hombre que fue una gloria de la percución cubana, además hago nota que a la vez recibí clases de otro grande el Profe: Domingo Aragú, recuerdo que Fausto nos daba las clases de técnica e instrumento y Aragú las de lectura de percusión. Qué tiempos áquellos y gracias doy al Señor por poder haber partiipado en ello y haber tenido a estos dos grandes músicos como profesores. Que suerte, que dicha,
    Pupy, Batería del Grupo Lourdes Gil y Los Galantes.

  9. Carlos Almaguer Jr.

    Mi Padre Carlos Almaguer Cudeiro fué de los primeros alumnos de la Escuela Nacional de Música Moderna, y el director era Jorge López Pimentel, fué alumno de Fausto, el profesor de Percusión cubana era Valdés, mi padre fué el batería de “Los Barbas” donde cantaba Beatriz Marquez , y si de Holguín.

  10. Lionel Pablo garcia rivera glez

    Realmente su legado ha sido olvidado,sólo queda vivo en el corazón de sus alumnos y no en la historia de la cultura en cuba.gracias varcalcel,soy su hijo líonel y pese al olvido siempre me sentiré orgulloso del padre que tuve y de los alumnos que tuvo que aún después de tantos años,todavía hablan tan bonito de el,gracias nuevamente

  11. Mi buen escrito el tributo del Sr. Marcos M. Valcárcel Gregorio. Debido a que está página sale en Google cuando uno busca información de Buddy Rich u otros músicos mencionados, tomé la libertad de traducir el tributo a inglés para beneficio de navegantes del web que no entienden Español:

    My first percussion teacher, in the National School of Art of Havana (ENA), was Fausto García-Rivera.
    At the age of 12, he went to the U.S. to study with Henry Adler, a famous drum teacher who taught legends such as Buddy Rich.
    He returned to Cuba and played professionally with the cabaret bands at the Hotel Riviera and the Havana Musical Theater, as well as teaching percussion at various conservatories throughout the city of Havana.
    Fausto was not a complete percussionist. He was a drummer who did not specialize in other classic instruments such as marimba or timbales. I never saw him play. I was a boy and wasn’t old enough to go out at night to his concerts. But those who saw him play, say that while he was not a virtuoso, he had a broad knowledge of American music. He looked like a North American and he very much admired Jazz and other Latin American styles. He was very proud of having studied with the same professor as Buddy Rich, and of having known him during his stay in the U.S.
    In the first years of the National School of Art of Havana, the school had no instruments and the classes were done in a soundproof room. From time to time, Fausto would take his Ludwig drum set to class. I recall this his hands looked impeccable. He used drumsticks similar to thick Regal Tips. And his main instruction book (of course!) was Buddy Rich’s Modern Interpretation of Snare Drum Rudiments. As a follow-up text, he used Benjamin Podemsky’s Standard Snare Drum Method. He also showed us the N.A.R.D. 26 American Rudiments.
    One time, he brought in his xylophone to class and taught us some exercises to learn from George Lawrence Stone’s Mallet Control: For the Xylophone (Marimba, Vibraphone, Vibraharp). There was just one copy of that book. In each class, we students had to copy the corresponding lesson on staff paper and the exercises in a notebook. We did not have a copying machine or any of today’s modern technology to make copies.
    As I have told my students (how bad of me to say!) I was not very studious. I did just enough to make it and did not understand the significance of studying music. I thought it was just a natural talent, because in my family, with a father who was a musician, music to us was as normal as eating or breathing. But studying music? No way!
    I tell this story because I never saw my teacher angry or in a bad mood. He was always in a magnificent mood. He always came to class dressed in a suit and tie. Yes sir! In Cuba, we had people who dressed in suits and ties. And his lessons were clear, fun, well planned, and judiciously assigned, given the limits that teachers faced in that era. It was a joy to be in his classes.
    He had numerous students from all over Cuba, but mostly from Havana. I believe all of them had to learn drums from him at that time. And he had many successful students. Among his students were drummers Enrique Pla (who has won several Grammy music awards), Ignacio Berroa (who played with Dizzy Gillespie and has also been nominated for Grammys), Horacio “El Negro” Hernández (who has played with Santana and also won several Grammys), Calixto Oviedo (nominated for a Latin Grammy), Ernesto Simpson (who has played with Herbie Hancock, Dizzy Gillespie and George Benson), among others, as well as percussionists such as Luis Barrera Perea and my brother Jorge Valcárcel Gregorio, leaders of their own respective symphony orchestras.
    And more than likely, due to his success as a teacher, he aroused much undeserved jealousy. It’s the old battle, which seems to have been overcome, between the classic and the popular, between the classical percussionist and the drummer! But I never recall hearing Fausto utter a bad word about any other percussion teacher, nor undermining any style of music, while we rode in his car to observe a rehearsal of the National Symphony, or when he encouraged us to listen to jazz recordings in a learning environment heavily weighted towards classical music.
    Maybe, due to his cruel, undeserved, and early illness, he did not have time to receive tributes, and his legend has been ignored in the official Cuban media. But among those of us who were his students, we will retain a memory of a magnificent, enthusiastic, charming professor and all around good guy.
    By Marcos M. Valcárcel Gregorio. July, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s